Archivo de la etiqueta: sopa fría

Gazpacho de apio y pepino, refresco con alcurnia.

Estándar
image

La existencia de un gazpacho primigenio ha ido evolucionando a lo largo de la historia, incorporando ingredientes, hasta llegar a la versión actual. El gazpacho originario se elaboraba ya en la época del Al-Ándalus y los ingredientes eran pan en migas (a pellizcos), ajo, aceite de oliva, vinagre, sal y agua. Estos ingredientes se majaban en un dornillo y eran servidos como una sopa. Todos ellos ingredientes halal (admitidos) según las normas alimenticias musulmanas. Resulta evidente que estos primeros gazpachos no poseían los ingredientes del actual gazpacho, debido a que no existían algunos de los elementos que habrían de venir posteriormente del Nuevo Mundo (tomate y pimiento) tras el descubrimiento de América. La disposición de ese proto-gazpacho andalusí era muy similar a la del actual ajoblanco.

El gazpacho denominado andaluz, suele ser definido por algunos autores culinarios como una mezcla entre sopa y ensalada. En la actualidad se emplea como un refresco en la mayoría de ocasiones, y es servido por regla general en verano. Si bien no está demostrado, hay autores que apuntan su origen en Sevilla. Se denomina andaluz por haber trascendido así al resto de regiones de España y del mundo, pero en Andalucía se toman también otros gazpachos: blancos y verdes (un ejemplo es el gazpacho blanco cordobés) que no contienen tomate, y rojos, que sí los tienen. Los gazpachos rojos se elaboran en Andalucía Occidental, los blancos en Málaga, Córdoba y Granada y los verdes en Sierra Morena y Sierra de Huelva.

María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, comúnmente conocida como Cayetana de Alba, a la hora de saciar el apetito, tenia claro cómo hacerlo. Un buen gazpacho, una pieza de fruta y lista para enfrentarse a la más complicada de las situaciones con los fotógrafos.

Entre los muchos tipos de gazpachos que se servían a los invitados de la Duquesa de Alba en los Palacios de Liria y Dueñas, hay uno que destaca por su frescura y a la vez por su toque ligeramente picante, el gazpacho de apio y pepino.

El uso medicinal del apio es viejo, como lo demuestra su presencia en la Capitulare de villis vel curtis imperii, una orden emitida por Carlomagno que reclama a sus campos para que cultiven una serie de hierbas y condimentos incluyendo “apium” identificada actualmente como Apium graveolens.

El apio se ha utilizado desde tiempos históricos tanto en la cocina como en la medicina naturista. Es una de las verduras que más propiedades medicinales posee. Se puede ingerir crudo, cocido o su jugo. Además de su crujiente textura y sabor, es una verdura “equilibrante”. Si se combina con otros vegetales como la zanahoria y el tomate, el jugo de apio ayuda a calmar los nervios y es un buen remineralizante. La ensalada de apio con un poco de sal puede usarse eficazmente para combatir el exceso de acidez del tubo digestivo y aliviar la colitis. La ensalada de apio y aguacate se recomienda en caso de enfermedades del estómago e intestino.

Ayuda al cuerpo a deshacerse de impurezas a través de su función diurética (por su contenido en un aceite volátil, el apiol). Se caracteriza por ser carminativo, sedante, aperitivo, digestivo (que no implica digestibilidad fácil por su alto contenido en fibra), emenagogo, depurativo, regenerador sanguíneo y ligeramente laxante. Ayuda a la formación del esmalte dentario. Disminuye las enfermedades hepáticas, combate las infecciones, ayuda a la eliminación de cálculos renales, mejora la memoria y en uso externo suele comportarse como un cicatrizante. Hay personas que creen que ingerir esta planta ayuda a aumentar la libido.

En jugo es eficaz para eliminar el exceso de ácido úrico, combatir el reumatismo, el sobrepeso, flatulencias, padecimientos nerviosos y menstruación escasa.

En cuanto al efecto diurético del apio, son las semillas las que provocan una mayor diuresis, siendo el cocimiento de éstas, útil en caso de hipertensión arterial, afección cardíaca congestiva, ansiedad e insomnio. Así mismo, la infusión de las semillas de apio resulta beneficiosa para combatir el síndrome premenstrual que produce incomodidades poco antes de la menstruación debido a la acumulación de líquido en los tejidos.

Varios estudios han puesto en evidencia que las semillas de apio reducen el contenido de glucosa en la sangre, lo que puede ser útil como auxiliar en el tratamiento de la diabetes, por supuesto, siempre bajo supervisión médica.

Por su parte, el pepino es oriundo de la India, donde se cultiva desde hace más de 3000 años. Aparece por primera vez en el Atharva-veda (el cuarto texto más antiguo de la India, de principios del I milenio a. C.) con el nombre de uruaru. Fuentes lexicográficas sirias, persas y bizantinas sugieren que la presencia de los pepinos al este y al noreste del mar Mediterráneo (actual Irán, Irak y Turquía), no se produciría hasta el siglo VI o VII de nuestra era. Fuentes árabes medievales sitúan el pepino en Túnez hacia el año 920 (en el Libro de particulares sobre la dieta), en Al-Ándalus (España) en la segunda mitad del siglo X, y en Italia en el siglo XI. En el edicto de Carlomagno Capitulare de villis vel curtis imperii artículo nº 70, aparece mencionada con el nombre de cucumeres.

Hoy os propongo este sencillo gazpacho fresco y veraniego, que os ayudará a paliar los efectos de las sucesivas olas de calor que venimos padeciendo este verano.

imageimageimageimageimage
imageimageimageimage

Ingredientes para 4 personas:

1 diente de ajo
2 ramas de apio
2 ó 3 pepinos
10 gotas de salsa Worcestershire (Perrins)
5 gotas de salsa tabasco
6 hojas de menta fresca para adornar
45 ml de aceite de oliva virgen extra
20 ml de vinagre de manzana
500 mi de agua muy fría
Sal al gusto

Preparación:

Los ingredientes de este plato deben ser bien frescos y de gran calidad. Si los pepinos son viejos, pueden dejar sabor amargo. El aceite de oliva virgen extra, es preferible de las variedades cornicabra o picual. El vinagre de vino de manzana que deja un sabor mas suave.

image

Lavamos las hojas de apio bajo el grifo, hoja por hoja, eliminamos los hilos, troceamos y reservamos. Pelamos y cortamos el ajo y el pepino.

imageimageimage

Reservamos 6 rodajas de pepino, que cortamos en forma de estrellas o formas diversas, para adornar.

imageimage

Forma tradicional:

Incorporamos en un vaso de batidora o el ajo, el pepino y el apio, la salsa Worcestershire (Perrins), la salsa tabasco, la sal, el aceite de oliva virgen extra y el vinagre. Trituramos con una batidora de mano o con un mortero hasta conseguir la consistencia deseada. Incorporamos el agua, batimos y pasamos por el chino.

Con Thermomix:

Introducimos en el vaso de la Thermomix el ajo, el pepino y el apio y la sal.

imageimageimage

Programamos 2 min velocidad progresiva 5-10. Incorporamos la salsa Worcestershire (Perrins), la salsa tabasco, el aceite de oliva virgen extra, el vinagre y el agua fria. Programamos 30 seg. velocidad 5 y mezclamos.

imageimageimage

Servimos bien frío, con las rodajas de pepino en forma de estrella y una hoja de menta en cada vaso o cuenco individual.

image

Espero que os guste.

Anuncios

Crema fría de pepino y maíz dulce, un entrante de verano

Estándar
20130804-124808.jpg

Durante el verano es muy importante tomar comidas que aporten agua y minerales. Una excelente opción son las sopas frías, pues son refrescantes, remineralizantes y muy agradables de comer.

Entre las más conocidas están el gazpacho andaluz, el salmorejo, el ajoblanco y la vichyssoise, ya incluida en este blog.

El yogur también es la base de muchas sopas de verano. Una sopa de yogur muy sencilla y muy buena de sabor es triturar dos pepinos con 2 yogures naturales, 1/2 taza de agua, 2 cucharadas de aceite de oliva, sal, un par de hojas de menta troceada y pimienta, luego no hay más que servir con trocitos de tomate muy pequeños. Tiene buen sabor, y puede ser un excelente entrante.

En estas fechas es posible y muy acertado mezclar algunas de estas cremas y sopas frias, creando combinaciones refrescantes y de agradable sabor.

La receta de sopa de pepino que os propongo tiene un punto picante que me encanta, pero siempre es optativo, pues tanto el wasabi como el tabasco, podemos omitirlos, aunque utilizados con mesura, resultan muy agradables.

20130804-141159.jpg20130804-141211.jpg20130804-141237.jpg20130804-141350.jpg20130804-150754.jpg20130804-150842.jpg
20130804-150900.jpg20130804-150922.jpg20130804-151453.jpg20130804-152058.jpg20130804-152135.jpg20130804-152258.jpg

Ingredientes:

Para la sopa de pepino:

300 gramos de pepino
125 gramos de yogur
1 diente de ajo
10 gramos de zumo de limón
1 pizca de pasta de wasabi
Sal
Pimienta negra
Aceite de oliva virgen extra (A.O.V.E.)

Para la crema de maíz:

75 gramos de maíz dulce
20 gramos de nata
10 gramos de agua
4 c/c de aceite de oliva (puedes utilizar aceite picante)
Pimienta negra
Sal
Tabasco.

Elaboración:

Lavamos el pepino, lo abrimos por la mitad y retiramos las semillas. Lo troceamos sin pelar y lo ponemos en la jarra del procesador para hacer la sopa. Añadimos el yogur, el ajo, el zumo de limón, el wasabi, pimienta y sal. Trituramos y añadimos un hilo de aceite de oliva mientras emulsionamos, pero sin poner mucho aceite. Probamos la sopa y rectificamos de sal o pimienta.

20130804-124854.jpg20130804-124920.jpg20130804-124935.jpg

Ponemos en el vaso de la batidora el maíz, la nata, el agua, el aceite de oliva, unas gotas de tabasco y salpimentamos al gusto. Trituramos hasta obtener una crema espesa, y si necesitamos aligerarla, añadimos un poco de agua.

20130804-125133.jpg20130804-125155.jpg

Reservamos ambas preparaciones en el frigorífico para que estén bien frías a la hora de servirlas.

Servimos la sopa de pepino y maíz dulce en copa de martini para que luzca más. Empezamos con la crema de maíz que es más densa y sobre ella servimos la sopa de pepino. Añadimos unos brotes verdes para decorar, unas hierbas aromáticas frescas o cebollino y terminamos con unas gotas de tabasco.

20130804-172727.jpg

¡Que la disfrutéis!