Archivo de la etiqueta: cocina arabe

Magluba, arroz nacional palestino.

Estándar
image

El Maqluba, Magluba, Makloub o Maqlouba es un plato muy antiguo, cuya receta de arroz y berenjena es típica de Palestina, aunque también es muy popular en la cocina tradicional de los países de la costa oriental de su entorno mediterráneo (Siria, Líbano, Jordania, Palestina y todo Oriente medio en general).

También se le conoce como la “paella árabe” aunque la razón no es el parecido de su aroma y color con la paella valenciana, sino que se trata de arroz con carne y verduras. El Maqluba es típico plato para los días festivos. En su versión más antigua y tradicional era una receta de fortuna, un plato de sobras que solía hacerse con los restos de platos ricos de carne que se picaban y recalentaban con arroz y las hortalizas que hubiera a mano, incluso coliflor, considerada como la más humilde de todas.

En la actualidad es plato de agasajo y de días festivos, generalmente del viernes, día santo del Islam en que la familia se reúne casi ritualmente.

Antiguamente, el plato se preparaba con los restos de carne de pollo sacrificado para otros usos. Se cocinaba con berenjenas, huevo, etc., y en las casas menos adineradas, con coliflor en vez de berenjena. Actualmente el Maqluba es un plato muy suculento y muy especial que se suele hacer los viernes con carne de pollo o de cordero y en Palestina es considerado el plato ideal para celebraciones y días especiales. El plato se llama Maqluba, porque significa “volcado”, que es lo que se hace con el guiso a la hora de servirlo.

Esta receta que hoy os propongo, es quizá la más ortodoxa según los entendidos árabes, aunque resulta más sabrosa preparada con la carne sobrante del Cuscús de cordero, pero es raro que sobre algo cuando lo preparo.

imageimageimageimageimageimage
imageimageimageimageimageimageimageimageimageimageimageimageimage

Ingredientes:

Para el arroz:

2 tazas de carne de cordero, cortado en trozos pequeños
2 cebollas
1 berenjena grande, cortada
2 calabacines, cortados
1 taza de coliflor
1 taza de brócoli
3 1/2 tazas de arroz de grano largo
1 cs de ajo picado
1 cc de canela molida
1 cp de cúrcuma molida
2 cp de garam masala
Pimienta negra molida al gusto
2 tazas de aceite de oliva
7 tazas de agua
Piñones (opcional)
Sal al gusto

Para la salsa:

450 gr de yogourt (griego y normal)
1 diente de ajo
1/2 pepino
1 cs de hierbabuena fresca
1 cc de pimienta
Sal al gusto

Preparación:

Cortamos las berenjenas en rebanadas de 1,5 a 2 cm y las ponemos a remojo en agua con sal durante 30 minutos. Cortamos también los calabacines en rebanadas de 1 centímetro y la coliflor y el brocoli en ramilletes de tamaño mediano. Cortamos las cebollas en brunoise.

imageimage

Llevamos a ebullición el agua, la cebolla, el ajo, la canela, la cúrcuma, el Garam masala, la sal y la pimienta en una gran cazuela. El “garam masala” es una mezcla de especias popular en la cocina india, y se puede encontrar en establecimientos especializados. La mezcla tradicional más conocida de garam masala lleva canela, clavo, nuez moscada pimienta negra, semillas verdes de cardamomo o en su defecto vainas de cardamomo negro.

image

Añadimos el cordero, reducimos el fuego y cocinamos a fuego lento de 15 a 20 minutos. Lavamos y ponemos el arroz a remojo en agua fría durante al menos veinte minutos.

image

Mientras la mezcla del cordero hierve burbujeando levemente, calentamos el aceite en una sartén grande y profunda a fuego medio. Freímos las rodajas de berenjena en el aceite caliente, asegurando que los trozos no se toquen, hasta que estén doradas por ambos lados. Retiramos a un plato con una servilleta de papel absorbente. Empleamos el mismo procedimiento para freír el calabacín.

imageimageimageimageimage

Salteamos también el brócoli y la coliflor en un poco de aceite caliente y también lo dejamos en un plato con papel absorbente.

imageimage

Cuando haya transcurrido el tiempo de cocción del cordero, lo separamos del caldo y lo reservamos. Guardamos el líquido en un cuenco.

image

Ponemos una capa de berenjenas en la parte inferior de una cazuela grande.
Ponemos el cordero con la cebolla sobre las berenjenas. El calabacín lo situamos alrededor de la cazuela.

imageimage

Finalizamos con una capa de brócoli, y coliflor dispuesta encima de la carne.

imageimage

Escurrimos el arroz y lo añadimos sobre la carne y las verduras, sacudimos la cazuela suavemente para permitir que el arroz se integre dentro del plato. Incorporamos el caldo que teníamos reservado de la carne sobre la mezcla hasta que quede completamente cubierto, o más exactamente el doble de caldo que de arroz, en volumen. Añadimos algo de agua si es necesario. Cubrimos la olla y cocinamos a fuego lento hasta que el arroz esté suave y se haya absorbido todo el líquido (unos 15 a 20 minutos fuego medio). No se debe remover el guiso bajo ningún concepto. Transcurrido el tiempo de cocción, dejamos reposar de 5 a 10 minutos. Pasado ese tiempo, retiramos la tapa de la olla y presionamos suavemente el arroz para compactarlo todo.

image

Colocamos un plato bien grande boca abajo sobre la cazuela y volteamos ambos para que el contenido de la olla caiga en el plato (como si fuera una tortilla de patatas). Nos quedara un timbal de arroz con la berenjena en la parte superior y el arroz debajo, al revés de como lo habíamos dispuesto.

image

El Magluba debe quedar en una sola pieza perfectamente redonda. Rociamos opcionalmente con unos cuantos piñones o almendras fritas y servimos acompañado de la salsa de yogur, que habremos preparado mezclando un yogur de estilo griego, un yogur normal, ¼ de diente de ajo machacado, hierbabuena fresca finamente picada, la mitad de un pepino finamente picado, pimienta y sal al gusto.

image

Espero que os guste y lo disfrutéis.

Anuncios

Kisir de Antep, el tabbouleh refrescante de los turcos.

Estándar
20140417-183127.jpg

El bulgur, también denominado bourghul o burghul es el grano del trigo sometido a una cocción parcial (hervido parcialmente o cocinado al vapor), y a un proceso de secado y agrietado. Este cereal se ha producido y se ha servido alrededor del mundo durante miles de años, desde el Imperio chino al Imperio romano, y es uno de los cereales principales de la cocina de los países del mediterráneo oriental.

Las poblaciones hebreas podrían haberlo ya utilizado hace unos 4.000 años, dándole así a la Humanidad uno de los primeros alimentos procesados.

Se come en Turquía y otros muchos países. Es un alimento muy interesante y fácil de comer. Aunque haya sido precocido y “agrietado”, el bulgur conserva el 95% del salvado y del germen en su núcleo, por lo que se le sigue considerando un alimento entero. Es rico en minerales y fibra. Tiene niveles muy altos de minerales como calcio, fósforo y potasio, así como de antioxidantes: caroteno, luteína, vitamina beta K y un poco de vitamina E.

Es una fuente excelente de fibra dietética, conteniendo fibra soluble e insoluble. Se ha demostrado que las dietas altas en fibra soluble ayudan a disminuir el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular, bajando los niveles del colesterol LDL de la sangre (el comúnmente llamado “colesterol malo”).

La mayoría de la fibra dietética del bulgur es insoluble, y una dieta alta en fibras insolubles mantiene la salud del intestino y, según algunos estudios, puede disminuir el riesgo del cáncer colorectal.

Tenemos distintos tipos de bulgur, empezando por el bulgur entero (el grano de trigo cocido, pero sin partirlo). No es fácil de conseguir aquí, ya que la mayoría del bulgur que se comercializa aquí es el partido. Podemos encontrar el bulgur de grano partido en diversas granulaciones de más gruesas a más finas.

Se prepara fácilmente. Si es bulgur medio o fino, basta dejarlo en remojo en idéntica cantidad de agua hirviendo que de cereal, con el fuego ya apagado, hasta que se absorba todo el líquido. Si es grueso habrá que hervirlo junto con el agua (doble de agua, como el arroz) durante unos 5-7 minutos y después dejar reposar sin agua sobrante.

Tradicionalmente, el grano más grueso se utiliza para el pilaf (cocinado como el arroz). El grano medio para el cereal (un plato inusual y delicioso del desayuno), y el más fino para el tabbouleh (una ensalada típica del Oriente Medio hecha con bulgur, perejil picado, pepinos, tomates, aceite de oliva, y jugo de limón). Este bulgur fino se puede dejar en remojo y servir crudo en una ensalada.

El Kisir es la versión turca y diferente del tabbouleh árabe. Se trata de una versión roja y verde del tabbouleh que llega de Antep, en la provincia de Gaziantep, en la zona suroriental de Turquía. Aunque hay muchas diferencias entre estos dos platos, la principal es su color (el color rojo se debe a los concentrados de pimiento y tomate y al pimentón).

20140418-104801.jpg

En Turquía la receta para el Kisir varía en cada región. En Adana, en la provincia de Adana, utilizan más agua que en cualquier otro lugar y en Antioquia (Antakya en turco) en la provincia de Hatay, no utilizan el agua en absoluto, pues amasan el bulgur con pasta de tomate y de pimiento hasta que se ablanda. Sin embargo en todas partes de Turquía se hace Kisir y es muy apreciado. Se sirve unas veces con el té de la tarde, otras como un meze , y a veces como un plato principal de verano que se puede disfrutar cuando el calor aprieta.

Aunque el Tabbouleh y el Kisir son diferentes, tienen un ingrediente que los une: el perejil. El perejil es un ingrediente imprescindible tanto para el tabulé como para el Kisir. No se puede siquiera pensar en hacer tabulé o Kisir sin perejil fresco (sin perejil no funcionarían bien), ni en sustituirlo por otra cosa.

El kisir turco plantea tal cantidad de complejidades culturales que hay que tomárselo en serio. Se trata de una pasta hecha de trigo descarozado y remojado mezclado por lo general con cebolla, perejil, pimienta, aceite de oliva y tomate. Se come en hojas de Iechuga o con la mano, tras rociarlo
con mantequilla fundida. En tanto aperitivo, es ideal para acompañar el raki (licor anisado típico de Turquía). Puede servirse también con diversas carnes, como el kebab. Hay diferentes variedades regionales, pero todas ellas responden a un concepto fundamental en el mundo islámico, el respeto por el trigo. Es una bendición de Dios, por lo cual las ofensas que se le inflijan son castigadas. "Los tabúes del trigo ayudan a proteger las fuerzas de la fertilidad y son fundamentales para salvaguardar la buena relación entre Dios y la gente". No me voy a extender respecto al origen de la palabra kisir, eso queda para el lector o lectora aficionados a la semántica de las lenguas semíticas. Solo quiero señalar la bella metáfora de los paises africanos, que relaciona el trigo hinchado del kisir con la hinchazón del vientre en el embarazo.

20140417-234420.jpg20140417-234558.jpg20140417-234643.jpg20140417-234700.jpg20140417-234715.jpg20140417-234812.jpg20140417-234831.jpg
20140417-235716.jpg20140417-235746.jpg20140417-235823.jpg20140417-235850.jpg20140417-235913.jpg20140417-235954.jpg20140418-000223.jpg
20140418-000259.jpg20140418-000611.jpg20140418-000708.jpg20140418-000729.jpg20140418-000804.jpg20140418-000854.jpg

Ingredientes:

500 gr de bulgur fino
6 cebolletas tiernas
6 ajos tiernos
6 hojas de lechuga verde
1 cebolla grande
3 tomates de ensalada
1 manojo de perejil
3 cs de concentrado de pimiento
3 cs de concentrado de tomate
1 cs de pimentón dulce
1 cs de menta fresca
1/2 cp de pimienta negra
1/2 cp de comino
1 cs de sumak
25 cl de aceite de oliva
2 cs de jarabe de granada
Jugo de 1 o 1/2 limón
1 cs de ralladura de limón
Sal al gusto
1000 cl de agua

Preparación:

Sazonamos el bulgur, rociamos con 750 cl de agua hirviendo, tapamos y dejamos que repose 15 minutos.

20140417-183147.jpg20140417-183202.jpg

Añadimos los concentrados de tomate y pimiento, la ralladura de piel del limón y mezclamos.

20140417-183244.jpg20140417-183258.jpg

Incorporamos la cebolla (picada muy fina), la menta, el pimentón, la pimienta recién molida y un poco de sal. Continuamos trabajando con las manos para homogeneizar la mezcla. Agregamos el aceite de oliva mientras se sigue trabajando la mezcla. Incorporamos el jugo de 1/2 limón y el jarabe de granada y probamos y añadimos menos o más de jugo de limón al gusto.

20140417-215306.jpg20140417-215423.jpg20140417-215436.jpg

Picamos las cebolletas, los ajos tiernos, el perejil y las hojas de lechuga y los añadimos a la mezcla.

20140417-215940.jpg20140417-215948.jpg

Ajustamos el punto de sal y la trabajamos por ultima vez antes de dejarlo enfriar en la nevera.

20140417-220007.jpg

El Kisir se sirve y se come con hojas de lechuga y tomates. No añadimos los tomates al Kisir, porque los tomates hacen que se ablande. El Kisir se sirve generalmente en una cama de lechuga (algunos envuelven el Kisir en una hoja de lechuga y lo comen así) con rodajas de tomate a un lado.

20140417-220021.jpg

Espero que os guste y lo disfrutéis.

Döner Kebab o Shawarma, el más conocido de los kebabs turcos.

Estándar
20131109-052220.jpg

La pasada primavera, os hablaba de los distintos tipos de kebab en mi receta de Testi Kebabi, y os decía que el Döner Kebab es carne de cordero, ternera o pollo asada al girar horizontalmente sobre unas brasas o en un torno vertical, acompañada por arroz o verduras tambièn asadas a la parrilla.

La denominación turca Döner kebab se traduce como “carne a la parrilla que da vueltas”, y también se denomina en árabe Shawarma, Chawarma, Shwarma, Shuarma, Shawerma, Shoarma o Shaorma. Se trata de un tipo de bocadillo relleno de carne asada, cortada o afeitada dejándola en finas láminas, condimentada con distintos ingredientes, vegetales normalmente, especias y salsas y servido en el tradicional pan de pita. Shawarma es un vocablo deformado procedente de la palabra turca «çevirme» que significa girar una carne sobre las brasas, eso sí, horizontalmente, a diferencia del döner que gira verticalmente.

El origen del kebab se halla en Medio Oriente, generalmente está compuesto de cordero (pierna), pollo (muslos y contramuslos) o ternera, y para evitar que la ternera se seque al rustirse, la mezclan con pavo. Estas carnes están además condimentadas con diferentes especias que varían según el país de origen.

Con respecto a la carne, tradicionalemente es cordero, pero como el plato transcendió las fronteras, se ha popularizado llegando a muchos lugares, fusionándose con otras culturas, por lo que hoy se hace de también de vaca o pollo. Hoy por hoy es un plato muy popular en Europa donde recibe el nombre genérico de Kebab, y se ha instaurado como uno de los platos más demandados en el segmento de comida rápida. Su introducción en Europa se produjo alrededor de 1970 debido a la fuerte inmigración turca que se produjo en Alemania, donde la población turca supera los dos millones seiscientos mil habitantes.

El pan en que suele servirse el doner kebab o shawarma es el pan pita, al cual se le hace un tajo a modo de bolsillo y se pone dentro la carne, los vegetales crudos y la salsa quedando como un sandwich. La otra forma es envolver los mismos componentes en un pan lavash árabe, y servirlo formando un rollo (durüm).

20131109-054523.jpg20131109-054547.jpg20131109-054728.jpg20131109-054824.jpg20131109-054951.jpg
20131109-055031.jpg20131109-055055.jpg20131109-055110.jpg20131109-055147.jpg20131109-055201.jpg

Ingredientes:

1kg de carne de cordero
1/2 cc pimienta negra en granos
2 cs de baharat
1 pizca de canela en polvo
1/2 cp de pimienta de jamaica en granos
2-3 dientes de ajo aplastados
100 cc de vinagre de vino
100 cc de agua fría
jugo de medio limón
Sal al gusto

Preparación:

En primer lugar preparamos un adobo para la carne de cordero, mezclando los dos tipos de pimienta, el baharat y la canela junto con los ajos majados, el vino, el agua y el jugo de limón. El baharat es una mezcla de especias que se consigue ya preparada en los lugares de venta de especias, sin embargo lo podemos preparar nosotros mismos. No hay una receta única, pues al igual que ocurre con el curry en la India cada uno tiene su receta. Generalmente se hace con 7 especias, por lo que en las casas de comercio de productos orientales también lo conocen con ese nombre. La receta más habitual incluye 1/4 cp nuez moscada, 1/2 cp de pimienta negra en granos, 1 cp de pimienta de jamaica en granos, 1/2 cp de coriandro, 1/2 cc de canela molida, 4 clavos de olor, 1/4 cp de comino en granos y 1/4 cp de semillas de cardamomo. Rallamos la nuez moscada, molemos las otras especias y lo mezclamos todo.

A continuación cortamos filetes de 1cm de espesor de carne de cordero, los salpimentamos al gusto y los ponemos a marinar con el adobo en un recipiente a prueba de óxido (vidrio o loza), y tapamos con plástico tipo film. Guardamos la carne en el frigorífico durante 10 horas como mínimo (yo lo preparo la noche anterior y lo cocino al día siguiente al medio día). La misión del adobo es ablandar la carne y a la vez darle sabor.

20131109-052238.jpg20131109-052249.jpg

Luego del período de marinado la carne ya está lista para asarla y tenemos dos alternativas. La primera de ellas es asar la carne en una sartén, para lo cual se debe cortar la carne en finas tiras de 5cm de largo y saltearla a fuego fuerte con un poco de gee (grasa de vaca fundida). A mi personalmente no me gusta esta opción pues le falta el sabor propio de las brasas, aunque se puede salvar este inconveniente agregando unas gotitas de humo líquido o sal ahumada. La segunda opcón es el asado en la parrilla. Para ello, preparamos unos pinchos de brocheta, y ensartamos con ellos los filetes de cordero marinados colocándolos uno sobre otro.

20131109-052319.jpg20131109-052333.jpg20131109-052343.jpg

Colocamos los pinchos con la carne sobre las brasas y asamos durante 30 a 40 minutos dependiendo del punto de cocción que preferimos para la carne. Pasado ese tiempo obtenemos un delicioso Döner kebab o shawarma. Procedemos a cortar la carne en láminas muy finas de 5 cm de largo aproximadamente con un cuchillo bien afilado y ya tenemos el kebab listo para consumirlo.

20131109-052358.jpg20131109-052423.jpg

Para servirlo tenemos varias opciones. Podemos emplatar la carne acompañada con ensalada y vegetales a nuestro gusto, o también podemos preparar unos magníficos bocadillos con pan pita o con pan lavash, incluyendo rodajas de tomate y cebollas apenas desflamadas con agua caliente, y una salsa taratur de sésamo.

20131109-052444.jpg20131109-052503.jpg20131109-052725.jpg

Si preferimos el Döner kebab de carne de vaca o ternera, se prepa de igual forma pero adobando el lomo de ternera con sal, pimienta, vinagre blanco, jugo de limón y dos cucharadas de mezcla de 7 especias (pimienta de jamaica, pimienta negra, comino, pimentón dulce, coriandro, cardamomo, pizca de canela), .

Si nuestra preferencia es el Döner kebab de pollo, adobamos los filetes de pollo sin piel y deshuesado con sal, pimienta, 2 cdas de aceite de oliva, jugo de limón y dos cucharadas de mezcla de 4 especias (pimienta negra, comino, coriandro, pizca de canela).

20131109-052738.jpg

Servimos con salsa picante Harissa (o unas gotas de tabasco) y salsa taratur por encima.
Para hacer la salsa Harissa mezclamos 1 guindilla roja, 2-3 dientes de ajo, 1/2 cc de sal, 1 cc de semillas de alcaravea y comino, todo ello molido. Si no tenéis semillas de alcaravea podéis sustituirlas por coriandro. Para hacer la salsa taratur, mezclamos 3 cdas de tahíni (crema de sésamo), 1 diente de ajo muy picado, 2 cucharadas de zumo de limón, 2 cucharadas de agua, 2 cucharadas de yogurt natural, perejil y sal, en ese orden y ligamos la salsa. Vertemos cucharadas al gusto sobre el kebab. Espero que os guste.

Falafel, croquetas árabes de garbanzo.

Estándar
20130929-034828.jpg

El falafel es el plato típico del Próximo Oriente, incluidos los países no árabes. El orígen de su denominación proviene, con toda probabilidad, del verbo árabe falfala, que significa “condimentar”. Ciertamente la masa del falafel contiene la más variada y equilibrada cantidad de especias de todos los platos árabes. El falafel se consume a cualquier hora del día, para desayunar, almorzar, merendar, cenar, o simplemente, para picar. También se toma como entremés o plato de acompañamiento , y a menudo se convierte en un plato básico y único para para miles de familias de pocos recursos. Y en verdad, un solo bocadillo de falafel, bien hecho y bien condimentado, satisface por completo, igual que un menú.
El falafel es omnipresente y se vende en cualquier rincón de las cuidades del Próximo Oriente. En Egipto lo conocen con el nombre de Taameya. Aunque en el Magreb no es tan conocido como en el resto del mundo árabemusulmán. El aroma que emana del aceite en que se fríe el falafel impregna todo el espacio de los ciudadanos, como el jazmín, la flor no menos omnipresente en todos los rincones del mundo árabemusulmán.

El origen de las croquetas de falafel ha sido muy discutido, pero es probable que ya se consumieran en el Egipto faraónico y que desde allí fueran llevadas a la Península Arábiga, sobre todo al Yemen. A principios del siglo XX, y a causa del descubrimiento del petróleo, se produjeron grandes oleadas de migraciones de la zona del próximo Oriente hacia las regiones pretolíferas. Miles de familias yemeníes, emigraron hacia el norte, a Arabia Saudí, Kuwait…, en busca de mejor suerte. En estos países se encontraron con otros emigrantes que provenían del norte, palestinos, sirios, etc., y con millares de familias que provenían del norte de Africa. Los yemeníes montaron sus paraditas de falafel, en muchas esquinas de las calles de estas regiones florecientes. Esa comida rápida y muy barata causó furor, entre las capas trabajadoras de emigrantes, que representaban el 70 % de la población del golfo arábigo. Años después, muchos de aquellos emigrantes, al volver a sus países de origen con un poco de fortuna, montaron infinidad de puestos de venta de falafel como plato nacional propio. Curiosamente los yemeníes, que fueron presumiblemente los responsables de la difusión de estas croquetas, no lo reclaman como propio.

El Falafel se ha convertido en una de las recetas más populares del Medio Oriente. Dependiendo del lugar al falafel se le da la forma de croqueta, pequeña hamburguesa o bola que se fríe con aceite de oliva y se elabora principalmente con garbanzos.

Esta receta de falafel es muy sabrosa y fácil de hacer. Se suele servir como entrante o cómo bocadillo en pan de pita caliente.

Importante: La receta de falafel original está basada en los garbanzos pero en países como Egipto se elabora principalemente con habas, por tanto el falafel de habas es otra opción muy sabrosa y su elaboración es similar. Hoy os incluyo la receta con garbanzos.

20130929-040842.jpg20130929-040947.jpg20130929-041059.jpg20130929-041144.jpg20130929-041207.jpg20130929-041251.jpg20130929-041830.jpg20130929-041927.jpg20130929-041959.jpg20130929-042027.jpg20130929-042057.jpg20130929-042135.jpg20130929-042156.jpg20130929-042643.jpg

Ingredientes:

1/2 kg de garbanzos (dejar en remojo 24 horas)
1 cebolla picada
3 dientes de ajo, picados
1/2 taza de cilantro fresco
1/2 taza de perejil fresco
1 cucharada de menta fresca picada
1 cp de bicarbonato
1 cc de pimienta negra
1 cc de pimentón picante
1 cc de comino molido
1 cc de canela en polvo
Aceite para freír
1 cc de sal
2 cs de harina de garbanzos (sólo en caso necesario)

Preparación:

Lavamos con agua y escurrimos los garbanzos dejados en remojo durante 24 horas.

20130929-034912.jpg20130929-034929.jpg

Trituramos directamente los garbanzos “sin cocer” con una batidora o picadora junto con la cebolla, los ajos, el perejil, el cilantro fresco y media taza de agua. Mezclamos hasta conseguir una textura espesa.

20130929-034944.jpg20130929-034955.jpg

Añadimos la sal, el comino molido, la pimienta negra, el pimentón picante , el bicarbonato y mezclamos un poco más. Dejamos reposar la mezcla durante 30 minutos.

20130929-035008.jpg

Formamos con la mezcla pequeñas bolas o mini-hamburguesas, del tamaño de una pelota de ping pong. Podemos aplastarlas un poco sí queremos darles forma de mini-hamburguesas. Si la mezcla nos queda demasiado húmeda y nos resulta difícil formar las bolitas, podemos añadir un poco de harina de garbanzo.

20130929-035023.jpg

Freímos en abundante aceite de oliva a fuego medio/fuerte hasta que nos queden dorados (5-7 minutos).

20130929-035040.jpg

Estas croquetas se consumen al gusto del comensal, aunque lo más típico es introducirlas dentro de los panecillos árabes, junto con rodajas finas de tomate, un poco de lechuga, rodajas de pepino, cebolla, salsa de tahini y una pizca de picante. También puede servirse en un plato, con toda o parte de la guarnición anterior, o como aperitivo con Hummus, o con Tahini, o como plato principal. Servimos caliente.

Espero que disfrutéis de esta receta. Buen provecho.